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sábado, 7 de febrero de 2026

Comenzar el día

La belleza siempre permanece, está ahí como un respaldo total para quienes creemos en ella y la necesitamos...

Yeilén Delgado Calvo
en Exclusivo 07/02/2026
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Comenzar el día
Comencé el día con arte; y, de paso, recordé su papel alentador, curativo, reparador. (Yeilén Delgado Calvo / Cubahora)

Estoy convencida: hay canciones para cada momento de la vida, así como versos, así como libros. Tal vez antes nos pasaron desapercibidos o no alcanzaron la súbita dimensión que llega cuando nos hablan de lo que estamos viviendo justo en este instante.
Así, como por azar, nos viene a la memoria una melodía o una frase, y tenemos que correr a buscar por qué el inconsciente apela a ese recuerdo. 
Ayer viernes, mientras doblaba las colchas, y recogía la ropa sucia de los niños – todo rápido, antes de alistarme para salir a hacer una entrevista– una canción de Noel Nicola vino a mí como un llamado: «Comienzo el día…».
La tarareaba sin parar, hasta que tuve que ir a escucharla con atención:

(…) Comienzo el día y al mirar hacia fuera
me entra como un mareo y tengo que sentarme.

Afuera la vida apenas comenzó,
afuera todo tiene que cambiar,
afuera los lobos son lobos aún,
afuera hay que salir armado.

Quiero darle mi día a los que sueñan,
a los que hacen el pan de madrugada,
a los que ponen piedras sobre piedras,
a los que te mantienen tan despierta.

Comienzo el día, aseguro las llaves,
registro mis bolsillos en busca de monedas.
Comienzo el día y aún detrás de la puerta,
te pido un beso fuerte para salir al sol.

Afuera comentan la televisión,
afuera el sindicato discute una ley,
afuera la patria está por reventar,
afuera me están llamando,
y voy.

Justo era lo que necesita oír esa mañana; un impulso para salir al sol cuando todo parece debatirse entre la incertidumbre y el reacomodo; cuando me preocupa la Patria, mi país, mis hijos; cuando el odio en redes se expande cual manto enfermo.
La canción me recordó que la belleza siempre permanece, que está ahí como un respaldo total para quienes creemos en ella y la necesitamos; y que es preciso defenderla incluso en los días más difíciles. La belleza va de la mano con la bondad, le abre el camino, la define.
Gracias a Nicola recordé que en el amor está el pilar al que debemos acudir si nos sentimos consternados; que es ese beso de la mañana el que nos permite salir al mundo para darle lo mejor de nosotros.
Porque sí, eso hace falta ahora: darnos desde la calidez y desde el esfuerzo; tender la mano, compartir el poema, trabajar, ser decentes y nobles… y que la crisis no sea la coartada para el egoísmo, para ser lobos de los demás, para el sálvese quien pueda.
Comencé el día con arte; y, de paso, recordé su papel alentador, curativo, reparador. 
Cuidarnos el alma debe ser ahora también prioridad.


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Yeilén Delgado Calvo

Periodista, escritora, lectora. Madre de Amalia y Abel, convencida de que la crianza es un camino hermoso y áspero, todo a la vez.


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