Brasil celebra este domingo 4 de octubre la primera vuelta de sus elecciones generales, en las que alrededor de 160 millones de votantes elegirán presidente, gobernadores, senadores y diputados federales.
- Consulte además: Elecciones en Brasil 2026 entran oficialmente en campaña electoral
Ya casi en los últimos días de las elecciones, las encuestas arrojan porcentajes diversos entre los candidatos a la presidencia, el actual jefe de gobierno Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores, PT) y el senador Flávio Bolsonaro (Partido Liberal, PL). CNN reportó que la encuesta de Nexus, encargada por el banco BTG Pactual, arroja una diferencia favorable al mandatario ligeramente por fuera del margen de error de 2 puntos porcentuales para cada candidato. Con una cartilla de simulacro de votación, Lula alcanza un 42 % de la intención de voto, mientras que Bolsonaro llega al 37 %. Flávio, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, ha sido designado heredero político de su padre, quien fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y está actualmente cumpliendo arresto domiciliario.
Más allá de la disputa presidencial
Por otro lado,el profesor Reinaldo Pacheco, de la Universidad de São Paulo, declaró a Prensa Latina que estas elecciones son "quizás las más importantes de los últimos años", no solo por la Presidencia, sino porque también se elegirán diputados federales y senadores, y el resultado legislativo será determinante para las políticas futuras. Pacheco subrayó que está en juego la democracia, la soberanía nacional y el lugar de Brasil en el mundo, y mencionó factores económicos como el salario, el empleo y el endeudamiento familiar —en parte por las apuestas electrónicas—, así como las cuestiones religiosas y culturales, que tendrán peso entre los sectores populares.
La victoria de Lula o de Bolsonaro en Brasil no es un asunto meramente doméstico. Este resultado también definirá si la región mantiene un contrapeso progresista frente a Washington o si se consolida definitivamente el giro hacia la derecha alineada con Donald Trump. Una victoria de Lula mantiene a Brasil como el principal bastión de la izquierda en América Latina, junto con México, en un momento en que la región ha virado hacia la derecha con los triunfos electorales en Argentina, Chile, Bolivia, Colombia y Perú.
Lula ha hecho de la defensa de la soberanía su bandera de campaña, y ha advertido que la extrema derecha "está ahuyentando" a los países de la CELAC, dejando morir los mecanismos de integración regional. Su discurso apunta a que Suramérica resuelva sus propios problemas sin esperar soluciones de potencias extranjeras: "Quien va a resolver los problemas de Suramérica somos nosotros".
En la práctica, esto se traduce en una política exterior que busca diversificar aliados (China, BRICS, Europa) y reducir la dependencia del dólar en las negociaciones regionales. Brasil seguiría siendo un actor incómodo para Washington, que ya ha impuesto aranceles y sanciones contra funcionarios brasileños.
Si ningún candidato supera el 50 % de los votos válidos, la segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre.

Términos y condiciones
Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.